Por: Beatriz Hernandez
Xalapa, Ver. — Detrás de las batas blancas y los uniformes que día a día sostienen el sistema de salud en Veracruz, hoy hay una mezcla de cansancio y determinación. No es una emergencia médica lo que mantiene en alerta a los integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA), sino una "asamblea permanente" que busca sanar las carencias de su propio entorno laboral.
Desde el norte hasta el sur, las secciones 26, 40, 70, 71 y 74 han unido sus voces en una protesta pacífica que, aunque no detiene el servicio en hospitales, sí expone las grietas de un sistema que ellos conocen mejor que nadie.
Más que una demanda, es una necesidad de auxilio
Para el doctor Maynardo Maldonado Méndez, secretario general de la Sección 26 (Zona Norte), esta movilización no es un capricho administrativo. Es, en esencia, una lucha por la dignidad del paciente. La falta de insumos médicos de calidad es el punto que más duele: trabajar con las manos atadas cuando la vida de alguien depende de un material que no llega o que no cumple con los estándares necesarios.
"Nuestra principal preocupación es garantizar el abasto suficiente. Sin insumos, no hay atención adecuada para la población veracruzana", enfatizó Maldonado Méndez.
El pliego de las deudas pendientes
La lista de exigencias es larga y refleja años de gestiones inconclusas. Entre los puntos críticos se encuentran:
Insumos y Equipo: Abasto de medicamentos, equipo de protección y vestimenta para el personal de vectores.
Justicia Laboral: Asignación de plazas escalafonarias, recodificaciones y el pago de viáticos y gastos de camino.
Infraestructura Humana: Respeto a las condiciones generales de trabajo y el cese de intervenciones en la vida sindical.
Seguridad y Operación: Renovación de un parque vehicular desgastado y la rehabilitación de unidades médicas que hoy operan en condiciones críticas.
Incluso detalles que parecen simbólicos, como las medallas de antigüedad de 2025 y el pago de uniformes, representan para el trabajador el reconocimiento a una vida dedicada a cuidar a los demás.
El gremio ha lanzado un llamado directo a la gobernadora Rocío Nahle García. Los trabajadores aseguran que el diálogo con los mandos medios se ha agotado o, peor aún, que existe una falta de voluntad para cumplir con lo pactado.
La incertidumbre también crece ante la transición al sistema IMSS-Bienestar. El sindicato exige que no se mueva a un solo trabajador hasta que se respeten los procesos escalafonarios y se entreguen las plazas pendientes. Es un "alto" necesario para asegurar que la modernización no pase por encima de los derechos adquiridos.A pesar del ambiente de protesta, los pasillos de los hospitales no están vacíos. La atención médica no se ha suspendido. Los profesionales de la salud han decidido manifestarse con la mirada puesta en sus demandas, pero con la mano siempre dispuesta para el paciente.
La asamblea se mantiene firme e indefinida. En Veracruz, quienes cuidan la salud de todos han decidido que ya es momento de que alguien cuide también de ellos.







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